Declaración
Poética visual, método de trabajo y compromiso social en la obra de José Sejo.
Poética
Mi obra nace de la memoria y de la mirada crítica a lo cotidiano. Vengo de una geografía de contrastes donde la belleza convive con la carencia. Pinto para nombrar esas tensiones, para proponer lecturas simbólicas de lo que somos. El lienzo funciona como un territorio donde se entrelazan lo onírico y lo urbano, lo ancestral y lo inmediato.
“Cada cuadro es un grito silencioso que invita a reflexionar y a transformar la realidad”.
Lenguaje y símbolos
Trabajo con una fusión de neo-surrealismo, anatomías arcimboldescas y un enfoque orgánico que me permite construir figuras compuestas, seres-frontera y arquitecturas interiores. Recurro a símbolos de la vida cotidiana —frutas, herramientas, aves, máscaras— que se reconfiguran para contar historias sobre identidad, migración, desigualdad, memoria y espiritualidad.
Color y materia
El color es emoción y es ética. Uso gamas intensas —azules nocturnos, rojos alerta, verdes de subsuelo— con veladuras que sugieren profundidad. Me interesan las texturas: capas, raspados, líneas que suturan, huellas del proceso que quedan a la vista como parte del relato.
Método
Trabajo por series para investigar un motivo desde distintos ángulos. El dibujo establece la estructura; luego, las transparencias de óleo y acrílico construyen el volumen. Alterno soportes y formatos, y a veces incorporo técnicas como serigrafía o ensamblaje para tensionar el plano pictórico.
Ciudad y cuerpo
La ciudad es un organismo vivo y, como tal, respira en mis cuadros. El cuerpo se vuelve mapa; el mapa, rostro. Hay una biología de lo urbano que me interesa registrar: cables, raíces, arterias, muros, que aparecen como metáforas del deseo y la fragilidad.
Arte y conciencia
La pintura no es solo estética: es declaración. Aborda la desigualdad, la discriminación y el deterioro ambiental desde una sensibilidad que busca diálogo, no panfleto. Aspiro a una obra que conmueva sin renunciar a la belleza, que cuestione sin perder la poesía.
Intención
Si una obra abre una pregunta en quien la mira, ya cumplió su destino. La mía quiere acompañar, incomodar a veces, y sobre todo, invitar a imaginar realidades más justas.